Ya hace tiempo que la banca sabe que debe ponerse las pilas. Primero fueron las startups fintech quienes le obligaron a dedicar recursos a la innovación digital si no quería quedarse en un segundo plano y actualmente es el Open Source el que le pisa los talones. El Open Source es el llamado código abierto, un software que como dice el nombre en inglés es open, es decir, abierto, y por tanto es distribuido y desarrollado libremente. Para muchos el término «libre» hace referencia al hecho de adquirir un software de manera gratuita, pero más que eso, la libertad se refiere al poder modificar la fuente del programa sin restricciones de licencia, ya que muchas empresas de software encierran su código, ocultándolo y restringiéndose los derechos a sí misma.

Es por este motivo que actualmente, Wall Street y otras 28 bolsas mundiales, numerosos bancos de inversión, bancos minoristas y compañías de seguros de todo el mundo han adoptado la tecnología Open Source empresarial.

«La apuesta de grandes empresas por soluciones de software Open Source, no sólo en el sector bancario, demuestra que el software de código abierto se está convirtiendo ya en el estándar de facto para el despliegue del Cloud Computing, la transformación digital y el desarrollo de aplicaciones móviles, como ya hizo Linux en el centro de datos. El software Open Source de nivel empresarial ha demostrado su capacidad para responder a las principales necesidades tecnológicas del sector financiero,» afirma Julia Bernal, Directora General de Red Hat Iberia, empresa líder de soluciones de código abierto empresarial . De hecho, más de la mitad de todas las operaciones financieras mundiales se realizan sobre plataformas basadas en Red Hat Enterprise Linux.

La idea bajo el concepto de Open Source es sencilla: cuando los programadores (en Internet) pueden leer, modificar y redistribuir el código fuente de un programa, este evoluciona, se desarrolla y mejora. Los usuarios lo adaptan a sus necesidades, corrigen sus errores con un tiempo de espera menor a la aplicada en el desarrollo de software convencional o cerrado, dando como resultado la producción de un mejor software.

En resumidas cuentas, el Open Source o código abierto ofrece múltiples ventajas:

  1. Acceso al código fuente: Para modificarlo, corregirlo o añadir más prestaciones.
  2. Gratuidad: El software puede obtenerse libremente.
  3. La posibilidad de evitar monopolios de software propietario: Para no depender de un único fabricante de software.
  4. Un modelo de avance: Por lo cual la información no se oculta.

Áreas como el Cloud computing o el Big data ya han optado por el software Open Source en materia de innovación. La banca deberá entender que su gestión de datos y transacciones complejas deben tener una serie de cualidades que tan solo los sistemas de estas características ofrecen. En cuanto a seguridad, fiabilidad, innovación y costes, no hay ningún competidor que se le asemeje. Ahora tocará esperar a ver cómo evoluciona este sector y ver si se repiten las mismas maniobras por parte de la banca que en el caso del fintech, que no fueron otras que apostar por la innovación tecnológica y transformación digital. Y tú, ¿qué crees que ocurrirá?

Si te interesan las startups del sector fintech o SaaS, estás en el sitio adecuado. Lánzame estudia y selecciona startups de sectores escalables y te las ofrece para que puedas coinvertir con nosotros mediante el modelo de Pledge Fund. ¿Te apuntas? Invertir en startups con Lánzame es un proceso justo y sencillo, puesto que tú decides cuándo y cuánto. Te esperamos en info@lanzame.es.

 

Fuente: Artículo de Julia Bernal, Directora General de Red Hat Iberia, para El Mundo Financiero.