Nadie duda que, después de la crisis de la que aún no hemos salido del todo, el panorama emprendedor a experimentado un notable crecimiento. Innovar, romper con lo que hasta ahora era nuestro mundo, ha supuesto la creación de miles de nuevas Startups. Muchas de ellas suelen morir al poco tiempo. Ley de vida. En cambio otras, si salen adelante, aportan cambios radicales en el mundo empresarial.

Y entre medias aparecen dos nuevas figuras; los intra-emprendedores, empleados que dedican parte de su jornada en crear nuevas vías de negocio para la empresa, ya sea vía producto o vía servicio. Y por otro lado están los Corporate Ventures, inversiones en Startups realizadas por la propia empresa. Hoy os queremos hablar de estos segundos. Los Corporate Ventures.

¿Qué es el Corporate Venture?

El Corporate Venture, también conocido como el Capital riesgo corporativo (CVC), es la inversión de los fondos propios de la empresa en Startups externas. Según recoge la propia wikipedia, es la “práctica donde una gran empresa tiene una participación en una Startup innovadora y especializada, a la que también puede aportar experiencia en la gestión y comercialización, y donde el objetivo es ganar una ventaja competencial específica” respecto a sus rivales.

Hay veces que se confunde la definición propia del Corporate Venture: Así, por ejemplo, una inversión a través de un fondo gestionado por un tercero, no se considera CVC.

 

¿Porqué es bueno tener un Corporate Venture?

Primero debemos destacar que normalmente los Corporate Ventures invierten en empresas o Start-ups que actúan en el mismo sector de la empresa dueña del fondo. Es decir, como sucede con el caso de la empresa catalana Fluidra, que cuenta desde hace un año y medio con Fluidra Acelera, sólo busca start-ups que innoven en el sector del agua.

Hay varias razones por las que las grandes compañías optan por tener su propio Corporate Venture. Pero quizás la principal es la de poder tener una participada que ayude a innovar en el sector de la propia empresa. Disponer de talento especializado en tu sector, poder supervisar y gestionar el rumbo de la Start-up y conseguir reditos en forma de ROI o know-how.

Tenemos varios ejemplos de empresas que han estructurado su propio Corporate Venture. El ejemplo más paradigmático es Google, con Google Ventures, o Hotusa, con Hotusa Ventures. En el ámbito español destaca Wayra, de Telefónica o el caso comentado de Fluidra, que desde hace un año y medio cuenta con Fluidra Acelera, una aceleradora de empresas propia, que trabaja de forma independiente, para buscar start-ups que innoven en el sector del agua, y que ya ha incorporado seis Start-ups desde que inició el camino.

¿Porqué es bueno tener como socio un Corporate Venture?

Por un lado, tener un socio capitalista que además de aportar su propio capital nos aporta su know-how, no es una cosa baladí.

Por otro lado, nos permite validar de forma inmediata si nuestra idea es útil o interesante para el propio mercado de la empresa. Podemos acceder también al propio talento de la empresa, su instalaciones y equipos, y también a la distribución de la compañía y su fuerza comercial.

 

Así que te animamos a que si tienes una idea, no sólo busques financiación a través de modelos de inversión como el del propio Pledge Fund de Lánzame sino que también busques en otros lugares algún Corporate Venture que te pueda ayudar a hacer crecer tu propia Start-up.